miércoles, 18 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3634

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3634 ~ Miércoles 18 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hace unos días celebramos el domingo de la Divina Misericordia, creado por el papa santo Juan Pablo II.
La Misericordia de Dios es el “abajamiento” de Dios hacia la criatura que padece, ya sea en el cuerpo o en el alma.
Justamente la palabra misericordia es compadecerse en el corazón de las miserias ajenas. Y así Dios tiene misericordia con sus criaturas, y especialmente con los pobres pecadores, que son los más miserables, pues han perdido, con el pecado, toda su riqueza, que es la gracia santificante, que es Dios mismo.
Por eso la Encarnación del Verbo es sobre todo una obra de misericordia que tuvo Dios con los hombres, porque el Señor vino a la tierra para rescatar a los hombres extraviados y engañados y atrapados por Satanás, que los tenía esclavizados para siempre.
Y si pensamos que Dios ha hecho esto por nosotros, entonces no podemos desconfiar de la Misericordia de Dios, que si realizó semejante prodigio de hacerse hombre y morir crucificado, no nos dejará ahora a merced del enemigo.
La Misericordia divina necesita miserias para quemar. Así que los mayores pecadores son los que más derecho tienen a recibir esta Misericordia y los que más la pueden aprovechar.

¡Buenos días!

Cuando alguien te ama
Sabes que uno te ama de verdad, si es lento para perder la paciencia contigo, si usa en forma constructiva las circunstancias negativas de tu vida ayudándote a crecer. Esa persona está siempre de parte tuya, quiere verte madurar y desarrollarte en el amor. Constatas que día tras día reprime su ira contigo por todos los "errorcitos" que cometes, aunque sean muchos.

Cuando alguien te ama, le duele profundamente cuando pierdes el camino, pero te orienta a seguir la senda correcta. Cuando alguien te ama, sigue confiando en ti aun cuando a veces tú ni siquiera confías en ti mismo. Cuando alguien te ama, nunca te dice que eres un caso perdido; más bien trabaja pacientemente contigo porque te ama y corrige de tal manera que cuesta entender la profundidad del cuidado que tiene por ti.

¡Ojalá que también tú no abandones a un amigo, aunque muchos otros lo hagan! Quédate a su lado cuando llegue al fondo de la desesperación y veas lo que realmente es en su debilidad y límites, sin juzgarlo ni condenarlo. Ámalo de tal manera que tu amigo descubra en ti el mayor de todos los dones que le pudo hacer Dios (Anónimo).
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día». (Jn 6,35-40)

Comentario:
Hoy vemos cuánto le preocupan a Dios nuestro hambre y nuestra sed. ¿Cómo podríamos continuar pensando que Dios es indiferente ante nuestros sufrimientos? Más aún, demasiado frecuentemente "rehusamos creer" en el amor tierno que Dios tiene por cada uno de nosotros. Escondiéndose a Sí mismo en la Eucaristía, Dios muestra la increíble distancia que Él está dispuesto a recorrer para saciar nuestra sed y nuestro hambre.
Pero, ¿de qué "sed" y qué "hambre" se trata? En definitiva, son el hambre y la sed de la "vida eterna". El hambre y la sed físicas son sólo un pálido reflejo de un profundo deseo que cada hombre tiene ante la vida divina que solamente Cristo puede alcanzarnos. «Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna» (Jn 6,39). ¿Y qué debemos hacer para obtener esta vida eterna tan deseada? ¿Algún hecho heroico o sobre-humano? ¡No!, es algo mucho más simple. Por eso, Jesús dice: «Al que venga a mí no lo echaré fuera» (Jn 6,37). Nosotros sólo tenemos que acudir a Él, ir a Él.
Estas palabras de Cristo nos estimulan a acercarnos a Él cada día en la Misa. ¡Es la cosa más sencilla en el mundo!: simplemente, asistir a la Misa; rezar y entonces recibir su Cuerpo. Cuando lo hacemos, no solamente poseemos esta nueva vida, sino que además la irradiamos sobre otros. El Papa Francisco, el entonces Cardenal Bergoglio, en una homilía del Corpus Christi, dijo: «Así como es lindo después de comulgar, pensar nuestra vida como una Misa prolongada en la que llevamos el fruto de la presencia del Señor al mundo de la familia, del barrio, del estudio y del trabajo, así también nos hace bien pensar nuestra vida cotidiana como preparación para la Eucaristía, en la que el Señor toma todo lo nuestro y lo ofrece al Padre».
Fr. Gavan JENNINGS  (Dublín, Irlanda)

Santoral Católico:
San Perfecto de Córdoba
Presbítero y Mártir 
Nació en Córdoba (España) y era un sacerdote instruido que sabía incluso el árabe. Llevado ante el cadí e interrogado, superados unos primeros momentos de inseguridad, manifestó con firmeza su fe en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, y que no creía en Mahoma como verdadero profeta que tuviera una misión divina. Fue encarcelado y luego decapitado. Sucedió en Córdoba el año 850.
Nota de interés: Antiguamente se recordaba a San Francisco Solano el 18 de abril, el Martirologio Romano actual lo festeja el 14 de julio.
© Directorio Franciscano - Cahtolic.net

Pensamiento del Papa Francisco
Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad «de la puerta de al lado», de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, «la clase media de la santidad»

Tema del día:
“Alegraos y regocijaos”
1)   Para saber
Hoy en día es común que se nos ofrezcan cursos, publicaciones, conferencias o mensajes en youtube o whatsapp sobre superación personal, y que se nos invite a desarrollar nuestras capacidades: físicas, mentales, profesionales, etc. Últimamente se han multiplicado los “gym” o “Escuelas de superación”. Es natural, pues nacemos con muchas posibilidades para desarrollarnos e irnos perfeccionando. Podemos afirmar que Dios nos creó con la tarea de hacerlo cada uno según sus posibilidades y de modo ordenado. De hecho, nuestro Señor nos recuerda: “Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”. Podemos afirmar que Dios nos crea para la verdadera perfección. Ese llamado a la perfección es un llamado a la santidad y a ello dedica el Papa Francisco su último escrito.

El Papa publicó su tercera exhortación apostólica el pasado 9 de abril de 2018. Su nombre es ‘Gaudete et Exultate’, es decir, “Alegraos y regocijaos”. Como sucede en estos documentos, se toma el título de las primeras palabras con que comienza. El Papa eligió las palabras de nuestro señor Jesucristo del llamado “Sermón de la montaña”. Jesús invita a alegrarse en el caso de padecer por Él, “porque vuestra recompensa será abundante en los cielos” (Mt 5, 12). La alegría viene de mirar las cosas con esperanza y visión sobrenatural. Así, se puede ser alegre aún en medio de sufrimientos.

2)   Para pensar
Desde el origen de la cultura occidental, los griegos intentaron dar una definición del hombre. Con acierto Aristóteles logró definirlo: “el hombre es un animal racional”. Sin embargo, fijándose en lo que puede llegar a ser, San Gregorio Nacianceno formuló otra: el hombre “es un ser viviente capaz de ser divinizado” (Discursos, XLV, 7). Donde se nos muestra que el hombre ha sido creado con un fin, con una meta: su perfección, su santificación. La divinización del hombre consiste en que la imagen divina sea cada vez más fidedigna.

Esta imagen, salida pura de las manos de Dios, ha sido perturbada por el pecado, pero ha sido restaurada por Cristo con su muerte y resurrección. Redención, en efecto, significa restauración de la imagen divina en el hombre.

Pensemos si con la vida que llevamos nos vamos acercando a esa santificación que Dios desea para cada uno.

3)   Para vivir
El objetivo de su escrito lo señala el Papa al inicio: “Hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades”. Y nos exhorta: “No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó”.

Dios nos quiere santos, dice el Papa, y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre o licuada. En realidad, desde las primeras páginas de la Biblia está presente el llamado a la santidad. Así se lo proponía el Señor a Abraham: «Camina en mi presencia y sé perfecto» (Gn 17,1).

El texto consta de cinco capítulos y en los próximos artículos se considerarán algunos puntos de la Exhortación que nos ayuden a luchar a alcanzar la santidad en las circunstancias de nuestra vida ordinaria.
© Pbro. José Martínez Colín

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
El verdadero católico pone su confianza en Dios.
El verdadero católico conoce a Dios.
El verdadero católico se deja conocer por Dios.
El verdadero católico se alimenta del Evangelio.
El verdadero católico se alimenta de las Sagradas Escrituras.
El verdadero católico vive de los Sacramentos.
El verdadero católico ora.
El verdadero católico reza el Rosario.
El verdadero católico adora al Señor Jesucristo presente verdaderamente en la Sagrada Eucaristía.
El verdadero católico es caritativo.
El verdadero católico es prudente.
El verdadero católico dice la verdad.
El verdadero católico instruye a su hermano cuando éste se equivoca o se desvía.
El verdadero católico lee el Catecismo de la Iglesia Católica continuamente.
El verdadero católico busca dirección espiritual

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los pacientes internados en la Casa de la Bondad en  Córdoba (Argentina); por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Felicísimo T., hermano militante de Hermandades del Trabajo, Movimiento apostólico social, en Madrid, España. Está sufriendo mucho, en fase terminal de ELA. Pedimos a Cristo en la Cruz que tenga en Sus manos en el trace final, a él que ha sido un hijo fiel de la Iglesia. Y a María Santísima que le proteja con su manto.

Pedimos oración por dos mujeres de Córdoba, Argentina: Eugenia, que está en coma y Laura, que tiene cáncer. No tenemos más datos de ellas, pero el Señor las conoce y obrará con su amor para concederles sus gracias de sanación.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 18
Al Espíritu Santo se lo suele representar como una paloma: "Contemplé al Espíritu, que bajaba del cielo como una paloma, y se posaba sobre él" (Juan 1,32).
¿Por qué una paloma?
Podríamos pensar en su suavidad, en la blancura, en la delicadeza. También podríamos decir simplemente que viene del cielo, de la presencia de Dios. Pero en realidad, la primera vez que aparece una paloma en la Biblia es para anunciar el fin del diluvio (Génesis 8,11), para traer el gozo de la liberación y de la vida nueva.
El Espíritu Santo sólo trae buenas noticias. Es enviado por el Padre como mensajero de paz y de esperanza. Por eso, al posarse sobre Jesús, está diciendo: "Esta es la buena noticia, aquí está el Salvador; éste es el que viene a liberar, a sanar, a devolver la paz y la justicia".
Cuando el Espíritu Santo aletea y se asienta en nuestro interior, nos hace experimentar el consuelo y la esperanza, nos hace levantar los ojos, nos ilumina la mirada, nos permite descubrir que en medio de tantas miserias hay algo sobrenatural que puede cambiar las cosas. Es la paloma que trae noticias de esperanza.
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

martes, 17 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3633

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3633 ~ Martes 17 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Sois semillas del Reino plantadas en la historia.
Sois buenas y tiernas, llenas de vida.
Os tengo en mi mano, os acuno y quiero, y por eso os lanzo al mundo.
No tengáis miedo a tormentas ni sequías a pisadas ni espinos.
Bebed de los pobres y empapaos de mi rocío.
Fecundaos, reventad, no os quedéis enterrados.
Floreced y dad fruto. Dejaos mecer por el viento.
Que todo viajero que ande por sendas y caminos, buscando o perdido, al veros, sienta un vuelco y pueda amaros.
¡Sois semillas de mi Reino! ¡Somos semillas de tu Reino!
Ulibarri Fl.

¡Buenos días!

Lo que vale un minuto
El paso fugaz del tiempo es percibido por todos. “Ay, cómo huye el tiempo irreparable”, constató el poeta Virgilio. También el salmista (S. 90) dice que, aun cuando lleguemos a los 70 y 80 años, al fin tenemos la impresión de que han pasado a prisa, como volando. Por eso pide a Dios  le enseñe a calcular el número de años de vida, para actuar con sabiduría.

Decimos "un minuto" y nos parece nada... Pero... cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre; cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos; cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos; cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer; y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más… Vive la vida intensamente. La vida es hoy.

Un minuto parece tan poco y sin embargo puede dejar una huella profunda en tu vida. Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo. Aprendamos a no posponer las experiencias más valiosas de la vida pensando que "si no es hoy, será mañana". Tu tiempo es ahora, el futuro es incierto. Vive cada minuto intensamente. La vida es hoy.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, la gente dijo a Jesús: «¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan». Les dijo Jesús: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed».
(Jn 6,30-35)

Comentario:
Hoy, en las palabras de Jesús podemos constatar la contraposición y la complementariedad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento: el Antiguo es figura del Nuevo y en el Nuevo las promesas hechas por Dios a los padres en el Antiguo llegan a su plenitud. Así, el maná que comieron los israelitas en el desierto no era el auténtico pan del cielo, sino la figura del verdadero pan que Dios, nuestro Padre, nos ha dado en la persona de Jesucristo, a quien ha enviado como Salvador del mundo. Moisés solicitó a Dios, a favor de los israelitas, un alimento material; Jesucristo, en cambio, se da a sí mismo como alimento divino que otorga la vida.
«¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas?» (Jn 6,30), exigen incrédulos e impertinentes los judíos. ¿Les ha parecido poco el signo de la multiplicación de los panes y los peces obrada por Jesús el día anterior? ¿Por qué ayer querían proclamar rey a Jesús y hoy ya no le creen? ¡Qué inconstante es a menudo el corazón humano! Dice san Bernardo de Claraval: «Los impíos andan alrededor, porque naturalmente, quieren dar satisfacción al apetito, y neciamente despreciar el modo de conseguir el fin». Así sucedía con los judíos: sumergidos en una visión materialista, pretendían que alguien les alimentara y solucionara sus problemas, pero no querían creer; eso era todo lo que les interesaba de Jesús. ¿No es ésta la perspectiva de quien desea una religión cómoda, hecha a medida y sin compromiso?
«Señor, danos siempre de este pan» (Jn 6,34): que estas palabras, pronunciadas por los judíos desde su modo materialista de ver la realidad, sean dichas por mí con la sinceridad que me proporciona la fe; que expresen de verdad un deseo de alimentarme con Jesucristo y de vivir unido a Él para siempre.
Rev. D. Joaquim MESEGUER García (Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Roberto de Chaise-Dieu
Abad
Nació en la región francesa de Auvernia a principios del siglo XI, de una familia señorial. Se educó con los canónigos de San Julián de Brioude. Luego se hizo canónigo y recibió la ordenación sacerdotal. Fundó una institución para atender a los pobres. Se sintió llamado a la vida monástica e ingresó en el monasterio de Cluny. Hizo una peregrinación a Roma y, al regreso, se quedó como ermitaño en las montañas de su tierra. Se le unieron numerosos compañeros con los que fundó la abadía benedictina de La Chaise-Dieu, cerca de Clermont-Ferrand, de la que fue primer abad y de la que nacieron otros monasterios. En ella murió el año 1067.
© Directorio Franciscano   

Beata María de la Encarnación
Religiosa 
Información más amplia

Palabras del Papa Francisco
Los cristianos van a misa para participar en la Pasión y Resurrección del Señor y después vivir más como cristianos: se abre el compromiso del testimonio cristiano. Salimos de la iglesia para «ir en paz» y llevar la bendición de Dios a las actividades cotidianas, a nuestras casas, a los ambientes de trabajo, entre las ocupaciones de la ciudad terrenal, «glorificando al Señor con nuestra vida». A través de la eucaristía el Señor Jesús entra en nosotros, en nuestro corazón y en nuestra carne, para que podamos «expresar en la vida el sacramento recibido en la fe»

Tema del día:
Google te está escuchando
“Tu móvil te escucha y te usa”

Hace unos días saltó la noticia de la práctica de Google de realizar escuchas y almacenarlas de cada dispositivo que disponga el sistema Android. De acuerdo con lo expresado por la empresa y tal y como rezan las advertencias de petición de permiso que realiza el dispositivo, ésta práctica obedece a una forma de mejorar el servicio al cliente.

En efecto, poder registrar las diferentes búsquedas en Google tanto de voz como digitales permite adecuar la oferta de servicios y de productos a las preferencias del propio cliente. En principio, la normativa de protección de datos y la privacidad habían implicado una complicación a las grandes empresas para poder acceder a los datos de sus clientes sin pedir antes permiso.

Seguir la normativa para la petición de permisos con la expresión de motivos complicaba la explotación de las ventajas mercantiles de esta información. Pero Google ha encontrado la forma directa para sortear las barreras de la normativa.

Si una empresa acudiera a la Administración Pública para pedirle el dato de cuándo usted se encuentra resfriado, con plena identificación, lo normal es que la administración, en caso de disponer de dicha información, se niegue y proteja su privacidad de acuerdo con la normativa.

Pero si estando aquejado de un resfriado usted realiza una búsqueda o incluso su dispositivo móvil, personal e intransferible, puede grabar algún fragmento que pueda revelar su estado de salud, Google puede identificar que usted necesita un medicamento para aliviar los síntomas.

De esa forma, podrá vender a empresas de comercialización farmacéutica anuncios dirigidos a quienes necesitan sus productos. Así pues, bajo el permiso que otorgamos a nuestro dispositivo móvil, se genera una transferencia de información valiosa y personalizada que se escapa rápidamente de los niveles de protección de datos por un simple clic.

Así, la próxima vez que aquejado por un resfriado vaya a realizar una búsqueda por internet con su perfil, descubrirá que le asaltan anuncios de medicamentos y de servicios relacionados con su estado de salud.

Por un lado, sin lugar a dudas esta práctica se revela como una ventaja interesante por parte del usuario que de forma gratuita podemos acceder a ofertas adaptadas a nuestro perfil que pueda satisfacer mejor nuestras necesidades y que para encontrarlas no debemos invertir mucho tiempo, porque son ellas las que acaban acudiendo a nosotros.

Pero la pérdida del anonimato, el mercadeo de nuestra información, permite que las empresas puedan estimar de forma cada vez más precisa la disposición personal a pagar de cada individuo lo que es el sueño de todo monopolista. Disponer de información e identificación total le permite una discriminación total, pudiendo absorber todo el excedente del mercado.

Frente a una situación de monopolio, disponer de mayor información de este tipo eleva la eficiencia de la economía sin duda pero también entrega a manos del monopolista no sólo las ganancias de esta información, sino todo el excedente que se genera.

Y es que ya estamos en la era de la información y el mercado global, en la que se nos expone no sólo como agentes económicos que participamos en el mercado sino también como objetos de intercambio.

No olvidemos que si algo se nos ofrece gratis en esta economía de mercado, entonces el producto somos nosotros mismos. Tengámoslo presente en el próximo clic de aceptación que realicemos desde nuestros dispositivos móviles.
© César Nebot          

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el viaje de Carlos C. A., de Bogotá a Londres el jueves 19, donde se reincorporará a la Universidad de Warwick a sus estudios de Doctorado en Economía. 

Pedimos al Espíritu Santo le ilumine y santifique y le dé la sabiduría y el conocimiento que tanto necesita para su examen, el cual se aplicará el lunes 23 del corriente. Confiamos en nuestro Señor plenamente y, por supuesto, en la intercesión de nuestra Madre, la Virgen María.Pedimos oración para el niño Christóbal, de 6 años de edad, que aún permanece hospitalizado  en Valparaíso, Chile, con signos de mejoría dentro de la gravedad de su estado por descompensación cardio respiratoria. Que el Señor lo siga protegiendo y pueda recuperar la plenitud de su salud.

Pedimos oración para Lucía D., una niña de Córdoba, Argentina, que está internada en terapia intensiva por síndrome urémico hemolítico. Actualmente está en diálisis y en los últimos análisis se insinúa una leve mejoría. Que la Virgen de Lourdes la proteja y fortalezca a su familia en la espera de su curación.

Seguimos rezando por la plena recuperación de Mariano (Nano), de Córdoba, Argentina, todavía con fiebre y un diagnóstico presuntivo de neumonía atípica.  Que el Señor Jesús lo abrace y quite de él todo vestigio de enfermedad. Y María, nuestra Madre, acompañe  a su familia.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 17
"Hoy quiero contemplarte, Espíritu Santo, junto al Padre y al Hijo, en esa Trinidad santísima.
Dame tu gracia para reconocer tu hermosura, ese misterio profundo de Dios. Porque tú vives junto al Padre y al Hijo en una infinita comunicación de amor.
Así descubro que Dios es comunidad, y que cada uno de nosotros ha sido creado según ese modelo divino.
Por eso, Señor, cuando te contemplo, reconozco que no puedo vivir solo, que en lo más profundo de mí ser está el llamado a vivir con otros, en unidad y amor.
Puedo ver una vez más que nadie vive con dignidad si escapa de los demás, o si es excluido de la vida social.
Y así, Dios mío, contemplo tu misterio de amor y de unidad que puede sanar las divisiones, los egoísmos y el individualismo.
Tómame como instrumento de tu amor infinito, Espíritu Santo, para que pueda evangelizar sembrando comunión fraterna, justicia y solidaridad. Amén."
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

lunes, 16 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3632

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3632 ~ Lunes 16 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy cumple 91 años el Papa Emérito Benedicto XVI. Un hombre cuyo servicio a la Iglesia de Cristo tal vez pocos han llegado a comprender y valorar en toda su magnitud. Se necesitará la perspectiva de la historia para darle el lugar que en justicia merece su vida, su entrega, su pontificado, su humildad, su renunciamiento.
Hoy vive recluido en la paz de un convento en el Vaticano. Mons. Georg Gänswein, que oficia de secretario personal, ha dicho: “Su vida es un conjunto de oración, estudio, visitas, música escuchada, la misa, realiza paseos, meditaciones, reposo y la preparación para el encuentro con el Señor. Veo que Benedicto vive muy serenamente esta decisión que ha tomado”.
Demos gracias a Dios por haber dado este gran pastor a su Iglesia y recemos siempre por él.

¡Buenos días!

En el campo de batalla
El Señor te ha regalado la luz de la fe para que la irradies a tu alrededor, con el ejemplo y con la palabra. Cada uno tiene posibilidades distintas, pero no menos importantes aunque parezcan restringidas. Dios ha dispuesto que las almas vayan iluminando otras almas, como si fueran antorchas.

El capellán se acercó al soldado herido, en medio del fragor de la batalla, y le preguntó: — ¿Quieres que te lea la Biblia? —Primero dame agua, que tengo sed, dijo el herido.  El capellán le convidó el último trago de su cantimplora, aun sabiendo que el agua distaba kilómetros. — ¿Ahora, puedo leerte la palabra de Dios?, preguntó de nuevo. —Antes dame de comer, suplicó el herido. El capellán le dio el último mendrugo de pan que guardaba en su mochila. —Tengo frío, fue el siguiente clamor, y el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña, pese al frío que le calaba los huesos, y cubrió al lesionado.  —Ahora sí, le dijo al capellán. Habla de ese Dios que te hizo darme tu último trago de agua, tu mendrugo y tu único abrigo. Quiero conocerlo.

Un refrán dice “las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran”. El poder del testimonio es enorme y decisivo. Las palabras están devaluadas. Nunca el mensaje de Jesús tuvo tanta fuerza como cuando pregonó el amor desde la cruz. Para construir a tu alrededor una civilización del amor aporta cada día gestos de servicio, de humildad y generosidad.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos le vieron caminando sobre el agua. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar, vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos. Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan. Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús.
Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: «Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí?». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello». Ellos le dijeron: «¿Qué hemos de hacer para realizar las obras de Dios?». Jesús les respondió: «La obra de Dios es que creáis en quien Él ha enviado». (Jn 6,22-29)

Comentario:
Hoy, después de la multiplicación de los panes, la multitud se pone en busca de Jesús, y en su búsqueda llegan hasta Cafarnaúm. Ayer como hoy, los seres humanos han buscado lo divino. ¿No es una manifestación de esta sed de lo divino la multiplicación de las sectas religiosas, el esoterismo?
Pero algunas personas quisieran someter lo divino a sus propias necesidades humanas. De hecho, la historia nos revela que algunas veces se ha intentado usar lo divino para fines políticos u otros. Hoy, en el Evangelio proclamado, la multitud se ha desplazado hacia Jesús. ¿Por qué? Es la pregunta que hace Jesús afirmando: «Vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado» (Jn 6,26). Jesús no se engaña. Sabe que no han sido capaces de leer las señales del pan multiplicado. Les anuncia que lo que sacia al hombre es un alimento espiritual que nos permite vivir eternamente (cf. Jn 6,27). Dios es el que da ese alimento, lo da a través de su Hijo. Todo lo que hace crecer la fe en Él es un alimento al que tenemos que dedicar todas nuestras energías.
Entonces comprendemos por qué el Papa nos anima a esforzarnos para re-evangelizar nuestro mundo que frecuentemente no acude a Dios por los buenos motivos. En la constitución "Gaudium et Spes" ("La Iglesia en el mundo actual") los Padres del Concilio Vaticano II nos recuerdan: «Bien sabe la Iglesia que sólo Dios, al que ella sirve, responde a las aspiraciones más profundas del corazón humano, el cual nunca se sacia plenamente con solo los alimentos terrenos». Y nosotros, ¿por qué continuamos siguiendo a Jesús? ¿Qué es lo que nos proporciona la Iglesia? ¡Recordemos lo que dice el Concilio Vaticano II! ¿Estamos convencidos del bienestar que proporciona este alimento que podemos dar al mundo?
Abbé Jacques FORTIN (Alma (Quebec), Canadá)

Santoral Católico:
Santa Bernardita Soubirous
Virgen y Vidente de Lourdes 
Nació en Lourdes (Francia) el año 1844 de una familia pobre. Desde pequeña cuidó ovejas, rezaba el Rosario, era analfabeta y tenía poca memoria. A los catorce años, a partir del 11 de febrero de 1858, la Virgen María se le apareció hasta dieciocho veces en los Pirineos, cerca de Lourdes, dentro de la gruta de Massabielle, junto al río Gave, y le dijo: «Yo soy la Inmaculada Concepción», mensaje que ella no podía comprender entonces. La Señora le encargó que pidiera a los sacerdotes que construyeran allí una iglesia. Durante mucho tiempo no se le dio crédito y tuvo que sufrir mucho. Por su medio María Inmaculada llamaba a los pecadores a la conversión, suscitando un gran celo de oración y amor, principalmente como servicio a los enfermos y pobres. En 1866, deseosa de salir del revuelo que se había producido y de encontrar sosiego para su alma, ingresó en la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Nevers. No tardaron en llegar las enfermedades que la tuvieron postrada en cama muchos años: asma, tuberculosis, tumor óseo en la rodilla. Murió en Nevers el 16 de abril de 1879.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día 
"Por Cristo sabemos que no somos caminantes hacia el abismo,
hacia el silencio de la nada o de la muerte,
sino viajeros hacia una tierra de promisión,
hacia Él que es nuestra meta y también nuestro principio.
Quien valora su vida desde esta perspectiva
sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor,
y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida:
que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros".
-Benedicto XVI-

Tema del día:
Benedicto XVI derrotó al demonio
(Anécdota del Libro ‘De Profesión Exorcista’, el testimonio del discípulo de padre Gabriel Amorth)

El primer caso de auténtica posesión no se olvida nunca, palabra del sacerdote mexicano que fue discípulo de padre Gabriel Amorth durante cuatro años. Charles, un noble francés, comenzó a sentirse mal después de un retiro espiritual en Dijon, en la Borgoña. Entraba en trance inexplicablemente. Y nada, ni nadie lograba liberarlo.

En el libro en italiano ‘De Profesión exorcista’ (‘Professione Esorcista’) de padre Cesare Truqui con la periodista vaticanista, Chiara Santomiero ed. Piemme 2018, explican cómo el exorcista establece un coloquio con la presunta víctima del maligno y una vez comprobado el caso, excluyendo que sea un problema psiquiátrico o médico, obliga al demonio a revelarse a través de oración y preguntas.

Así fue en el caso de Charles, alto: un metro y noventa, casado felizmente con un hijo y a quien Benedicto XVI liberó del demonio sólo con el poder de la oración. La voz que salía del cuerpo del poseído se identificó: “Soy el príncipe del mundo” e insistía soberbio y altanero ante el experimentado exorcista Francesco Bamonte: “¡Tú no puedes conmigo¡”. – “¿Quien, entonces?”- “- El Papa o un obispo-”, respondió la voz infernal.

Charles era un hombre normal, de éxito, de familia rica y de sangre azul. En la mañana del retiro espiritual asaltó con una fuerza descomunal a un compañero que se le acercó preocupado por su reacción a la oración. Interminables encuentros con psiquiatras, especialistas, sacerdotes. Nadie explicaba la situación y era desesperante para él y su familia.

Padre Bamonte siente que está perdiendo la pelea espiritual con Satanás, el ángel caído, en el campo de batalla que es el cuerpo martirizado de Charles, entonces consulta a padre Gabriel Amorth que le invita a no dejarse engañar y amedrentar. Satanás insiste que sólo el Papa le puede sacar de allí.

Charles empeora. Así, le aconsejan de escribir directamente al papa Benedicto XVI. La carta llega por medio de un sacerdote de confianza a través de la Secretaría de Estado. La respuesta llega una semana después firmada por el secretario del papa Ratzinger en la que prometía rezar por el poseído.

Benedicto XVI ofreció intenciones en las misas sucesivas para liberar al hombre. Truqui narra que tres meses después recibió una llamada de Padre Bamonte: “¡Padre, no me va creer, pero pienso que Charles ha sido liberado!”. Durante el último exorcismo, Charles dio un grito liberatorio y se alzó feliz.

La única explicación –sostiene Truqui– es la potente oración del Papa, la cual arrodilló a Satanás después de que los padres de Charles –quien no lo sabía– habían hecho un pacto diabólico y lo ofrecieron a él siendo niño como tributo a cambio de poder y dinero, junto a su hermano gemelo abortado.

Truqui también hoy profesor del curso anual de exorcismo y oración de liberación organizado por el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum en Roma (XIII edición, 16 al 21 de abril 2018), narra que no tuvo miedo en esa primera visión de una posesión, sino que fue iluminante reconocer la verdad del mal descrito en el Evangelio.

Otro episodio similar y que involucra a Benedicto XVI, ocurrido en mayo de 2009, fue contado por el mismo padre Gabriel Amorth en el libro “L’ultimo exorcista”.

En esa versión, el Papa alemán, que cumple en abril 91 años, ayudó a curar a dos jóvenes poseídos, Marco y Giovanni, quienes fueron llevados en la Plaza de San Pedro porque parecían no mejorar con las oraciones y el rito. Ellos en la audiencia general de ese miércoles en el momento que se acercaba el papamóvil comienzan a convulsionar y mirar extrañamente.

Antes, una de las dos asistentes de padre Amorth que acompañaban a los jóvenes, le pregunta a Giovanni qué como estaba. “Yo no soy Giovanni”, mustió una voz ronca. La chica no responde. “Sabe que con el diablo sólo un exorcista puede hablar”, afirma Amorth.

El Papa desciende del jeep y saluda a la multitud. Los jóvenes poseídos temblaban, babeaban. Una de las mujeres grita: “¡Santidad, Santidad, estamos aquí!”. El Papa se vuelve hacia ellas, observa desde la distancia, no se turba, alza su brazo y les bendice. Los dos poseídos sienten un sacudón y fueron arrojados tres metros más lejos, sostiene Amorth. Los jóvenes comienzan a llorar. Cuando se aleja el Papa ambos vuelven en sí.

Por otro lado, Truqui cuenta en el libro escrito con Santomiero que el demonio le teme a Jesús y a la Virgen María, en especial a la madre de Cristo, pero que Lucifer en la tierra lucha contra la Iglesia de Cristo.

De hecho, según las revelaciones de los demonios durante el rito, los obispos son los únicos a enviar a los sacerdotes exorcistas a que cumplan ese ministerio especial, a pesar de que por mucho tiempo esta práctica liberatoria ha sido desacreditada por la ciencia e incluso por algunas iglesias que la consideran supersticiosa cuanto anacrónica y esto conlleva a la falta de presbíteros preparados en algunas diócesis de la región del norte de Europa y en otras más en el mundo.
© Ary Waldir Ramos Díaz - Aleteia

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Señor mío y Dios mío, te alabo y te bendigo en este día, hoy quiero decirte que te amo. Señor, me siento feliz porque al reflexionar en este espacio de oración me he dado cuenta de que he logrado muchas cosas con tu ayuda, siempre me animas a seguir y a no darme por vencido; gracias por regalarme esa fortaleza, Señor, eso me ha hecho ser una persona fuerte y convencida de que puedo ir más allá de las cosas; he aprendido a ser una persona que si se propone alcanzar metas y logros lo puede hacer, por eso en este día quiero exaltarte, Señor, Tú me has hecho mucho bien, y quiero seguir creciendo cada vez más. En este día también quiero pedirte que ayudes a aquellas personas que se sienten desanimadas porque no han logrado alcanzar sus propósitos, te pido los llenes de mucha fuerza en sus estudios, trabajo, en aquellas actividades que se les dificulta, llénalas de fortaleza y amor, dales sabiduría para que sean guiados por tu presencia. Amén
P. Alberto Linero

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 16
Nosotros somos templos del Espíritu Santo. Por eso San Pablo reprochaba con preocupación: "¿No saben que son templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?" (1 Corintios 3,16).
Muchas veces nos sentimos indignos porque dentro de nosotros habitan muchas cosas oscuras: rencores, malas intenciones, recuerdos dolorosos, egoísmos, etc. Entonces de alguna manera nos despreciamos a nosotros mismos. Sin embargo, la Palabra de Dios nos invita a reconocer nuestra dignidad, porque el mismo Espíritu Santo quiere habitar en nosotros. En realidad, él ya vive en nosotros, pero quiere penetrar más y más hasta transformar e iluminar el más escondido rincón de nuestra vida. Eso a veces nos da un poco de temor, porque no queremos ser invadidos. Sin embargo, nada malo puede hacernos el Espíritu de vida. Al contrario, donde él entra abunda la paz, la alegría, la libertad. Es bello descubrir que él mismo, el infinito, el bellísimo, el poderoso, la pura luz, quiere habitar cada vez más dentro de mí. Yo soy pequeño, soy pobre, soy limitado, pero el Espíritu divino desea habitar en mí. ¡Gracias Señor!
* Mons. Víctor Manuel Fernández 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)